Este es uno de los tantos indicadores que utilizan los inversionistas para evaluar el comportamiento de una acción, midiendo la tendencia experimentada por su precio en comparación con los de otras. De acuerdo con el criterio más generalizado entre los expertos, una acción que muestre una fortaleza relativa fuerte y en ascenso, debe de mantener ese curso al menos a corto plazo. La fortaleza relativa se calcula a partir del porcentaje de cambio en el precio de una acción durante un período determinado, comparándolo con el de otras que pertenecen a su grupo o son similares. La comparación con estas se establece en base a una escala entre 1 y 100, en orden ascendente. Es decir, mientras más se aproxima a 100 su fortaleza relativa, mejor.
Se define como accidente (del latín accĭdens, -entis), como un suceso no planeado y no deseado que provoca un daño, lesión u otra incidencia negativa sobre un objeto o sujeto. Para tomar esta definición, se debe entender que los daños se dividen en accidentales e intencionales (o dolosos y culposos). El accidente es la consecuencia de una negligencia al tomar en cuenta los factores de riesgo o las posibles consecuencias de una acción tomada.